top of page

Una suave brisa con olor a flores

Terral esta perdidamente enamorada de su vecino y mejor amigo Adal desde la infancia, y no le da pena admitirlo, se ha confesado innumerables veces, siendo rechazada, pero como una suave brisa cálida que sopla durante la noche desde la tierra al mar, ella se colará sin vergüenza, ni arrepentimiento, en la vida de Adal. ¿Podrán estos dos jóvenes vivir un amor tan hermoso?

— Como una suave brisa, delicada y silente llegaste a mi vida y me enamoraste; y esa misma brisa me alejó de ti.



Una historia que explora el primer amor, el amor propio y la amistad, abordando temas complejos como el acoso escolar y el suicidio.


Terral Quinn esta perdidamente enamorada de su vecino y mejor amigo Adal Rees desde la infancia, y no le da pena admitirlo, se ha confesado innumerables veces, siendo rechazada, aunque a veces eso la lleva a cuestionar el poder ser amada; pero como una suave brisa cálida que sopla durante la noche desde la tierra al mar, ella se colará sin vergüenza, ni arrepentimiento, en la vida de Adal, porque enamorarse fue lo mejor que le ha pasado en la vida.

Por su parte Adal tiene que lidiar con la presión que ejerce su familia sobre él y como su futuro parece estar escrito; en su afán por encontrar, y hacer lo que él quiere y desea, no lo que los demás esperan o quieren que haga, se resiste a aceptar el amor de Terral, aunque ella, en más de una ocasión le pone de cabeza su mundo.

¿Podrán estos dos jóvenes vivir un amor tan hermoso?


Permite que la primavera te haga sentir la suave brisa con olor a flores.

Detalles del libro

Novela ilustrada de romance

Género literario

Independently published

Editorial

258

Páginas

Fragmento

Adal no podía fallarle a Terral, sabía que ella estaría ahí esperándolo, no dudo ni un segundo en correr para alcanzarla.

— No puedo ver los fuegos artificiales — solloza.

— Porque estas llorando, tonta — Terral se sorprende al verlo de pie junto a ella — subamos aun podremos verlos si nos apresuramos — Toma la mano de Terral y caminan juntos.

— Gracias (se preocupa por mi) — sonríe observando su espalda, para luego detener su mirada en su mano que aun sostiene la suya — (su mano se siente muy cálida)

— Te dije que no vendría y aun así esperaste, ¿por qué lo hiciste?

— Quería ver los fuegos artificiales contigo — baja la mirada con sus mejillas sonrojadas.

— Quedémonos aquí — se detienen en una parte del mirador.

— (Alcance a ver los últimos fuegos artificiales con Adal y eso es suficiente para ser feliz) — la noche esta despejada por que la luna llena ilumina el cielo — la luna esta hermosa esta noche.

— ¿Es una confesión de amor? — pregunta Adal con un tono coqueto, que Terral no alcanza a percibir.

— ¿Qué? No — responde nerviosa agitando las manos — no lo dije con esa intención — se justifica — (no tenía idea que conocía esa expresión)

— Es una lástima — Terral no entiende muy bien que quiere decir Adal — Se está colocando fría la noche — Terral inconscientemente está tomando su brazo, Adal se quita el polerón dejando al descubierto sus atributos, fruto de la natación, Terral no puede quitar la vista de la curva que nacía en sus caderas y descendía en un trazo perfecto hacia la intimidad — ten mi polerón — gesto que la despierta del trance provocado por la línea V que tantas otras veces ha visto, pero que cada vez despierta nuevos calores en ella, se coloca el polerón de inmediato, con torpeza y no puede evitar sentir su aroma, se lo acerca al rostro e inhala con profundidad para sentir su calor y aroma.

— (Aún tiene su calor, el olor de Adal es agradable, dulce y rico, parecemos una pareja) — fantasea en su mente.

— ¿Qué haces pervertida? — Interrumpe Adal a la vez que le coloca el gorro y lo ajusta con el cordel tapándole el rostro.




UNA SUAVE BRISA CON OLOR A FLORES - CAPITULO 2: La luna esta hermosa esta noche

Galería

bottom of page